En este tiempo de "Emos", solo un valiente se atreve a sacarse una foto mostrando su cuello y mirando a la cámara. Oh, Emos, ¿por qué tanta fascinación por mostrar sus flequillos, tan lisos y uniformes? Me acuerdo que en otra época me gustaban mucho esos flequillos (y nunca pude tener uno por mis rulos) pero ahora que se han vuelto moda, cuesta encontrar un flequillo sincero, es decir, alguien que lleve ese flequillo porque llegó a la conclusión de que así le gusta cómo se ve... Un noventa por ciento lo lleva solo porque es su ticket para pertenecer a esa sociedad tácita de los chicos Emo, que a fin de cuenta son tanto pop como underground, pero no oficializados...
¡Oh, chicos Emo! ¿Creerán acaso que la sensibilidad es algo tan palpable como un flequillo aplastado o una foto en plano picado? ¿Creerán acaso que por escribir un texto en inglés su significado es más profundo? ¿Creerán acaso que por sufrir el doble y hacer todo personal son más profundos que los demás? ¿Se lo creerán en serio?
Es cierto, esos chicos son muy salames, y llevan el pavoneo soberbio del joven inexperto que cree haber llegado a la cúspide de todo logro, pero ¿acaso por eso deben ser aporreados?
Los grupos de idiotas que golpean a estos pequeños salames aflequillados, son solo idiotas que se creen dueños de una cultura solo por tenerle absoluta devoción o haber nacido antes, pero a fin de cuentas, solo son idiotas. Pegarle a otro por vestir a modo de parodia de uno y sentirse más sensible es tan visceral que deberían romperles las licencias de persona.
Si los Emo quieren ser salames y se sienten bien siendo tan tontos, no debería haber idiota que los detenga. Yo opto por reírme de sus tonterías, pero, como dijera un filósofo alguna vez, "odio lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo".
Chicos Emo, cuentan con mi apoyo moral.
Ahora, bien, ¡hagan algo de sus vidas!
Salú,
Jota
Mi remera favorita
Hace 18 años