lunes, 14 de julio de 2008

Nubes...

A palabras de una señorita muy simpática, dueña de un blog muy pecoso, me acordé de una canción que escribí hace algún tiempo...

Se las convido, y espero les guste, aunque lo bonito de esta canción suele evidenciarse en la música más que en la letra... en estos ratos solo tengo disponible las palabras que van de acorde en acorde.

Salud!
Joan

Nubetisa

Tirados, panza arriba,
sobre un pasto que, lejos
de ser relajante, pica

te encargás de encontrar
unos fatales bosquejos
en nubes que ves pasar...

¡Nubetisa,
eres como un oráculo:
te la pasas mirando nubes!
Nubetisa,
es un buen delirio
ver todo lo que descubrís...

Viste a la falsa tortuga;
un órgano sin teclas;
mucha gente sin cabeza;

Cuerpos juntos de amantes;
amos juntos en carpas;
¡flechas flechando transplantes!

¡Nubetisa,
querida bruja celta
te acompasas de ensueño y nube!
Nubetisa,
si una nube tapa a Sirio,
esa proeza te hace feliz...

Déjame, nubetisa,
acompañarte a volar:
Acompañarte y rozar
ese algodón...

Enseñame cómo hacerlo,
quiero dormirme en la galera
y despertar por el cielo.

Enseñame por dónde se sube,
quiero subir esa escalera,
y que me veás en una nube...

jueves, 10 de julio de 2008

Historia truculenta

Son curiosas las circunstancias diarias que se tornan fatales... Nadie que tenga por rutina caminarse dos cuadras de la parada de colectivo a su casa se pensaría que pudieran asaltarlo o matarlo...

Bueno, gilunes, tomen consciencia y pónganse las pilas. O ¡Alerta siempre!.

Bue, les escribí un relatito para que lean y tomen consciencia. Sí, sé que son muchas letritas y esos los pone nerviosos, pero bue, no sean pajeros y pónganse media pila, que no les va a doler mañana...

Cordialmente,

Joan

Asalto a media noche

Era una noche densa e inquietante...

Como personajes de una espesa pintura azulada obscura, se abrían paso dos figuras con pisadas desgarbadas, inseguras. Daban el aspecto de dos murciélagos flacos y tremulosos, intentando erguirse y pasar por persona.

Lenta y maliciosamente, ondeando sus atavíos al viento frío de la noche, las dos figuras alcanzaron a una tercer figura. Una tercer figuara anciana, destartalada, y con el temor en los ojos, ocultos en ese obscuro velo que envolvía todo...

Los pasos de los tres, acelerando a un ritmo proporcional, parecían un tamborileo perverso, truculento, invadiendo un silencio que se esforzaba por ser absoluto.

“Esto no puede terminar bien”. El viento parecía susurrarlo.

El aire era frío y sólido, costaba respirarlo. La calle era angosta y los muros altos. El temor crecía, y el anciano, pequeño y débil, parecía achicarse. Los dos seguidores, alternando miradas que iban del anciano a su compañero y de su compañero al anciano, juntaron sus cabezas, y, en tono de conspiración, comenzaron a discutir:

-Juan Carlos...
-¿Qué querés?
-¿Te fijaste si viene alguien?
-No viene naranja.

El anciano, escuchando la conversación, crecía en inquietud...

-Juan Carlos...
-¿Qué querés?
-¿Se ve flaco, no? Debiluchón...
-Sí... no creo que arme una escenita...

¿Flaco? ¿Debiluchón? ¿Acaso estaban hablando de él? El anciano comenzó a pensar que algo andaba muy mal con esos dos sujetos...

-Juan Carlos...
-¿Qué querés?
-Me olvidé la pistola...
-¿Qu--? Pero... ¿sos pelotudo?
-N-no... yo...

¿Una pistola? El anciano comenzaba a temer lo peor...

-Juan Carlos...
-¡Sos un pelotudo! ¡Venirte a olvidar la pistola! Mirá, si no te cago a trompadas es porque se puede ir el--
-Sí, ya sé, pero... ¿ahora qué hacemos?
-Y... lo golpeamos hasta matarlo...

Con esto último, el anciano decidió que había escuchado suficiente. Armándose de toda la adrenalina que venía juntando... salió rajando y se perdió en la noche. Los dos hombres se quedaron quietos, mirando la lejanía.

-Juan Carlos...
-¿Qué querés, ahora?
-Me parece que no servimos para esto de ser chorros...
-Tenés razón...
-¿Y si pedimos laburo en el McDonals?

Fin

jueves, 3 de julio de 2008

Glosario de momentos

La Voz

Lo juro: La voz de Polly Jean Harvey me da vuelta la cabeza. ¡Esa mujer me erotiza con solo cantar! Anteayer me bajé toda la discografía, y estoy al borde del coma lácteo.

La pelea

Yendo hacia la parada de micro, anoche, paso por al lado de una pareja de rockers peleándose, el tipo muy violento con la tipa. Pensando, para mis adentros, que es mejor no intervenir, sigo. De pronto un ruido de vidrio roto me hace dar vuelta, y veo que el tipo le había tirado una botella de cerveza a la tipa y la increpaba con bronca. Pego la media vuelta y le digo "Pará, flaco, ¿qué problema hay acá?". El idiota se tomó un segundo para mirarme con sorpresa, pero antes de que formulara un retruque ingenioso como "loco, qué te metés en mis cosas?", salta la mina y me dice, con bronca, "loco, ¿qué te metés?".

¡Idiota! ¡Me acerco a defenderla y lo defiende al idiota que la maltrata! En fin, le digo a voz en cuello al vago, que intentaba exponer su brillante punto de "es problema mío, qué jodés", que no sea idiota, que me acerqué para que no le hiciera daño a la mina, y remata, el imbécil, con un "si querés ayudar, dame uno diez para el bondi". Lo mandé a la mierda y me fui. Y la mina con su idiotez de defender a su macho se ganó el santo derecho de ser mujer golpeada. Después, cuando aparezca su cadáver golpeado y envuelto en bolsas en una acequia, que no se queje.

El crac

Invité a la pelirroja bonita del cyber a tomar algo, pero tiene novio. Fue un crac.

La fuga

Ayer tenía que hablar con mi jefe para negociar y ver si sigo en mi trabajo o no, y el idiota no se presentó. A la hora pasada, lo llamo y me dice que le fue imposible venir. ¿Por qué mierda no avisa?

Es un cobarde en fuga.

La guitarra

Hay clases de guitarra los lunes y los miércoles, pero yo solo voy los lunes. Ayer fui de improviso y como ni yo sabía que iba a ir, me equivocaba en todo.

La película

El martes fui a ver Persépolis al cine universidad. Esperaba que fuera una porquería impresionista y pseudo profunda, de esas que vuelven locos a los mediocres que creen que es genial todo aquello que de complicado no entienden, pero no, fue una película excelente. La recomiendo.

El toque

El sábado tocaba la banda de mi mejor amigo, que hacen cóvers de los Redondos, pero yo había quedado con unos amigos en ir a ver otra banda, que resultó ser un bodrio. Lo bueno era el baterista y el bajista, pero el guitarrista/cantante tenía menos onda que un enema de jabón en polvo. Subió a cantar un tema de PJ Harvey la novia de él (que cantaba con bien y con toda la onda, pero no le llegaba a los talones a Polly) y después de ellos otra banda donde el batero era un infeliz que no atinaba a más que golpes secos -y horribles- y el guitarrista/cantante era más deprimente que la biografía de un emo. El bajista se copaba un poco, pero igual... PUAJ!

Más a la noche todo es cualquiera, sube mi amiga a cantar, la novia del primer cantante está en pedo y se quiere cagar a trompadas con todo el mundo. Más temprano me encuentro con un amigo que venía con otro amigo de él y nos sentamos todos en la misma mesa, pero el amigo de mi amigo actuaba exultántemente golpeable, pero por diplomacia no pude ejercer puño.

La cumbia

Estaba tocando la guitarra en la parada del bondi (cuando estaba desierta, obvio) y llega una parejita de grasas, que según parece piensa enseñarme música: Ponen a sonar cumbia en su celular y se ponen a bailar como pelotudos. Si tienen una cultura estética y sonoramente horrible, están en su derecho, pero si quieren oficializarla ¡que se vayan a la mierda!

Los ojos

Es molesto que el jefe no sea culo de aparecerse en la oficina pero deje a su espía (y satélite de su secta) a vigilarnos. Sobre todo si la mina no sabe escribir, no sabe hablar, hace mal su trabajo, es estúpida, se las tira de reina del lugar y encima es refácil de torturar psicológicamente. No, pero ella es "sus ojos cuando él no está".

miércoles, 25 de junio de 2008

La gente es boluda y se ofende de nada, insulta, y eso me deja el humor por las pelotas.

Prometo empezar a putear más gente para no quedarme con la bronca cuando aparezca alguien idiota que se ofenda de nada, insulte y me deje con el humor por las pelotas.

Salú!
Joan

Y feliz año nuevo!

domingo, 22 de junio de 2008

Abandono blog

Ya me aburrió.

Salú,
Jota

viernes, 20 de junio de 2008

La esquina de los castigos

En el barrio Cadore hay una esquina que sobrepasa las expectativas de los más formales pasajeros. Formada por la calle Jenner y Cochabamba, esta esquina tiene algo de frío y algo de gris. Tiene un arco que la enmarca, que no es de piedra ni de hierro: Son dos árboles desgarbados, deformes por su propio peso, que entrelazan sus ramas y otorgan un módico e inútil techo.

Esta esquina, donde ocurren cosas bastante curiosas, ha sido apodada por los vecinos como "La esquina del castigo" o "la esquina de la vengaza".

Según se cuenta, esta esquina tiene la particularidad de conocer todos los secretos y todas las deshonras cometidas por todo aquel que descanse bajo su arco. Si robaste un chicle de un kiosco, o te apropiaste de las monedas que algún bolsillo resfriado abandonó en suerte en un asiento de micro, pudiendo devolverlas, la esquina lo sabe. Los ladrones y los idiotas más prepotentes, han aprendido a temerle, como nunca han temido antes a ninguna moral o a ninguna autoridad. La esquina desnuda sus almas, y les recuerda que todas sus fechorías y delitos están mal.

Y que el mal se paga.

La esquina del castigo, como se infiere por el título, no solo se limita a saberlo todo, sinó también a castigar de diversas formas las maldades de sus pasajeros. Cierto es que es una esquina justa, no como falsas esquinas del castigo, en barrios como El Unimev o La Madera, que en vez de juzgar la perversidad de un hombre, juzgan acciones antiestéticas, como meterse el dedo en la nariz, o acomodarse la entrepierna.

La esquina de Jenner y Cochabamba conoce la corrupción de las mentes, y sabe bien que una mente corrupta rara vez se corrompe sin ayuda de su propietario. Sus sentencias varían, y ya todos los vecinos de la zona saben que, dependiendo de qué tan grande haya sido el delito, tan terrible será la pena que la entidad angular disponga.

Se sabe, por las vecinas del barrio, la historia de un conocido bandido y asesino del Cadore, que huyendo tras haber anulado a una presa, fue víctima del 102 que volvía al control, doblando la esquina del castigo.

Cuentan también la historia de Doña Elba, la tuerta, que era aficionada a espiar por los ojos de buey de las puertas o por las ventanas, las disputas familiares de casas vecinas, o los turbios amoríos de los jóvenes del barrio. Una mañana, esperando el 125, para ir a la casa de su hermana, una rama le sacó el ojo, bajo el arco de la Esquina de la Venganza.

El Poroto era un pibe canchero en el barrio, que tenía la desagradable costumbre de orinar en la vía pública, arruinando permanentemente tanto paredes, puertas, plantas como árboles. Los vecinos no soportaban el penetrante olor a amoniaco de su orina, y más de una vecina desarrolló problemas de respiración en consecuencia. Al Poroto nunca le importó, porque prefería no esperar a llegar al baño. Decía que arruinaba la próstata. Una noche, esperando a un amigo en la esquina de Jenner y Cochabamba, se le ocurrió descargar sus fluídos renales en uno de los árboles. Le costó caro. Los árboles de la esquina del castigo son famosos por su fauna imposible, y una viuda negra encontró un blanco perfecto en aquel objeto que inundaba su morada. El Poroto sobrevivió, pero desde entonces solo orina sentado.

Son muchas las historias que se cuentan acerca de esta esquina, pero, por desgracia o por fortuna, nadie se ha molestado nunca en glosarlas. La presencia justiciera de su arco es una realidad, aunque los vecinos más juiciosos lo nieguen, y los justos saben que en ella encontrarán protección, tanto como los rufianes encontrarán la consecuencia de sus actos.

Nadie sabe su origen, ni el porqué de su actitud. Algunos quieren creer en un alma en pena, encerrada en el arco de árboles, buscando venganza por su muerte a manos de rufianes. Otros simplemente piensan que es una de las formas de regulación del universo, una de tantas defensas contra la maldad del mundo.

Sea lo que sea, su juicio es implacable. Piénsenlo bien antes de cobijarse en su sombra, porque solo el más justo de los justos podrá permanecer en ella y abandonarla en paz. Al resto, nos condena nuestra humanidad.

Salú,
Jota

jueves, 19 de junio de 2008

Nuevo Look 2.0

Recortando un poco la barbita y el bigote... Si me saco la barbita quedo como el Loco Chávez (el de Trillo-Altuna, no el president loco)